lunes, 13 de junio de 2011

Trabajo Práctico N° 3: ENERGÍA.

ENERGIA RENOVABLE EN ARGENTINA

ENERGIA BIOMASA:

 Se denomina biomasa a toda la materia orgánica que se encuentra en la tierra. Como fuente de energía presenta una enorme versatilidad, permitiendo obtener mediante diferentes
procedimientos tanto combustibles sólidos como líquidos o gaseosos. De origen vegetal o
animal, que incluye los materiales que proceden de la transformación natural o artificial.
 Cualquier tipo de biomasa proviene de la reacción de la fotosíntesis vegetal, que sintetiza
sustancias orgánicas a partir del CO2 del aire y de otras sustancias simples, aprovechando la
energía del sol.


 En la República Argentina, al igual que en el resto del mundo, se han realizado y se realizan en
la actualidad aprovechamientos energéticos de la biomasa.
 Uno de los aprovechamientos de mayor importancia es el dedicado a la fabricación de carbón
vegetal del cual se hace uso casi exclusivo en la industria siderúrgica instalada en la provincia
de Jujuy (Altos Hornos Zapla). El mismo se obtiene fundamentalmente a partir de plantaciones
de eucaliptos realizadas con ese fin.
 También se utiliza en otras industrias y para uso doméstico, aunque su importancia
comparativa es mucho menor.
 Otro aprovechamiento significativo es la utilización de bagazo de caña de azúcar como
combustible para las calderas de los ingenios azucareros. En algunos casos, este combustible
prácticamente permite la autosuficiencia energética de estas industrias.
 Relacionada con la caña azúcar podemos mencionar la fabricación de alcohol que,
convenientemente deshidratado y dosificado, dio origen a la alconafta, utilizada en cierta época
en varias provincias argentinas. Este proyecto no prosperó por llegarse a la conclusión de que
desde el punto de vista económico no resultaba satisfactorio para las características del país.
 Otros aprovechamientos los constituyen:
* El uso de leña a nivel doméstico en zonas rurales y semirurales.
* El uso de leña para calefacción (hogares).
* El uso de residuos agroindustriales (torta de girasol, cáscara de arroz, etc.) en calderas para
producir vapor de proceso.
* El uso de residuos de aserradero para generar energía en la industria de transformación de la
madera.
* La generación de biogás en tambos (este uso en realidad está muy poco difundido).
 Es importante destacar que el potencial de aprovechamiento energético de la biomasa en la
Argentina es muchísimo mayor a su actual utilización y para su desarrollo futuro es menester
realizar una importante tarea de difusión de las posibilidades existentes y de las tecnologías
para su uso.



ENERGÍA EÓLICA

 La energía eólica hace referencia a aquellas tecnologías y aplicaciones en que se aprovecha la
energía cinética del viento, convirtiéndola a energía eléctrica o mecánica.

 Aunque sea poco reconocido, Argentina es un país que tiene una importante tradición eólica. Desde mediados del siglo pasado, y hasta hoy en día, se pueden encontrar en la Pampa
Húmeda fundamentalmente, y también en otras regiones, numerosos molinos multipala
utilizados por los establecimientos agroganaderos para la extracción de agua.
 De acuerdo con el Censo Agropecuario Nacional, efectuado en el año 1988, existen más de
400.000 máquinas de este tipo. Haciendo el cálculo del equipamiento eléctrico que resultaría
necesario disponer para reemplazar la acción de estos molinos, encontramos que sería
equivalente a cerca de un tercio de la capacidad del Chocón (unos 350 a 400 MW de potencia).
Por otra parte, a partir de la década del 30, se hicieron muy populares los denominados
aerocargadores, máquinas eólicas de pequeña potencia generadoras de electricidad,
destinadas fundamentalmente a cargar baterías con las que los pobladores podían en algunos
casos iluminarse y también escuchar radio.
 Como nuestro país no podía escapar al contexto general, al producirse la extensión de la
electrificación rural por redes y la facilidad en adquirir equipos accionados a combustible a un
precio muy acomodado, con la posibilidad, además, de brindar un servicio más completo, fue
desplazando paulatinamente a los generadores eólicos, aunque en la actualidad se encuentran
todavía algunos, especialmente en la Patagonia.
 A partir de la crisis petrolera de 1973 y 1979, se empezó a trabajar activamente en Argentina,
fundamentalmente en el sector de investigación, en procura de adquirir experiencia en el uso
de las nuevas tecnologías. También la paulatina toma de conciencia de que es mejor, en tanto
sea posible, la utilización de fuentes energéticas que no produzcan polución ambiental, influyó
grandemente en la decisión de impulsar la energía eólica.
 Entre los años 1985 y 1989 se han llevado a cabo algunos proyectos demostrativos con el
objeto de adquirir experiencia en la aplicación de las nuevas tecnologías. A partir de un
acuerdo de asistencia técnica con Alemania, se instaló un parque eólico compuesto por 4
aerogeneradores de 30 Kw. de potencia cada uno conectados a la central térmica de la
localidad de Río Mayo, ubicada al sudoeste de la provincia del Chubut.
 En algunas provincias como Neuquén, Buenos Aires y Catamarca se han instalado máquinas
de pequeña potencia (hasta 1 ó 2 Kw.). En el caso de Neuquén para energización de
estaciones repetidoras de comunicaciones; en otros como Buenos Aires a título experimental
para proveer de energía eléctrica a escuelas rurales o como en Catamarca (aquí la acción la
desarrolló la Universidad local) para suministrar energía a un puesto de Gendarmería ubicado
en Paso San Francisco a unos 4.000 metros de altura sobre el nivel del mar. Se tiene
entendido que estos emprendimientos no se encuentran actualmente en funcionamiento.
 Es imposible conocer en forma segura la potencia instalada en el país a través de
aerogeneradores de pequeño tamaño, pero seguramente no exageramos si calculamos una
cifra superior a los 2.000 Kw.
 A partir del año 1994 en virtud de la modificación de la política energética que impulsó la
participación privada en todo el proceso energético, varias cooperativas que prestan servicios
eléctricos se interesaron en la posibilidad de incrementar su oferta mediante la generación a
partir del viento.
 La primera de ellas, que atiende la localidad de Comodoro Rivadavia (Chubut) y zonas
aledañas, instaló el mes de enero de 1994 dos máquinas generadoras de 250 Kw. de potencia
cada una como proyecto preliminar y de ensayo. Los resultados obtenidos fueron tan
satisfactorios que en septiembre de 1997 pusieron en marcha 8 equipos de 750 Kw. de
potencia cada uno. Otra localidad vecina a Comodoro Rivadavia (Rada Tilly) montó también un
equipo de 400 kW. De potencia, en funcionamiento desde principios de 1996.
Otros casos como la cooperativas de Cutral Có en Neuquén, Puna Alta y Bajo Hondo
(cercanas a Bahía Blanca), Mayor Buratovich, Darregueira, Claromecó y una que atiende la
zona rural de Tandil, todas estas en la Provincia de Buenos Aires, instalaron a fines de 1998 un
total de 32 equipos que completan una potencia instalada de 14.000 Kw. También en la
producción de energía a partir del viento se verifica un importante crecimiento en los últimos
años, alcanzándose en diciembre de 1998 los 32.500 MWh. Los gráficos que siguen ilustran las
situaciones descriptas.
 Por otra parte, la sanción por el Congreso Nacional de una ley de promoción para la producción
eléctrica a partir del viento, será seguramente un importante aliciente para incrementar la
instalación de centrales y parques. De hecho, varias Cooperativas y Empresas del área
energética se han mostrado interesadas en el estudio de las posibilidades económicas de esta
fuente energética.
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ENERGÌA GEOTÉRMICA

 Se entiende por energía geotérmica a aquella que, aprovechando el calor que se puede extraer
de la corteza terrestre, se transforma en energía eléctrica o en calor para uso humano o
procesos industriales o agrícolas.

 De acuerdo con los rasgos geológicos que distinguen el flanco occidental del continente
sudamericano (grandes cadenas montañosas jóvenes en bordes continentales de intensa
actividad volcánica y sísmica), es válido suponer que en la Argentina existe un interesante
recurso geotérmico.
 Partiendo de ese convencimiento, desde 1972 se programaron estudios de prospección con el
propósito de tomar un buen conocimiento de la potencialidad existente en el país.
 Inicialmente, motivados por la presencia de importantes manifestaciones hidrometales en la
región de Copahue (provincia del Neuquén), se realizaron, en 1974-75, estudios conducentes a
determinar la ubicación de un pozo exploratorio que alcanzó una profundidad de 954 metros sin
evidenciar la presencia de fluido caliente, pero con un buen gradiente geotérmico.
 Con el fin de obtener información de otras zonas del país se efectuaron algunos estudios de
tipo expeditivo en Rosario de la Frontera (Salta), Farellón Negro (Catamarca) y en el territorio
de la provincia de Jujuy contratándose, en este caso, una empresa extranjera especializada a
la que se le incorporó personal nacional para su capacitación.
 Los resultados que fueron arrojando estos estudios indicaron la necesidad de instrumentar un
programa de exploración que en forma organizada permitiera realizar estudios sistemáticos en
distintas zonas del país que por sus características geológicas resultaban de mayor interés.
 Fue así que en 1979 se elaboró un Programa de Exploración Geotérmica en el que se
individualizaron siete regiones, dentro de las cuales se circunscribieron quince zonas
susceptibles de realizar estudios, once de las cuales resultaron objeto de reconocimientos.
 Es importante aclarar que el principal objetivo que se perseguía a través de este programa era
la obtención de una evaluación regional del recurso geotérmico, que permitiera visualizar las
áreas que presentaban mejores posibilidades, tanto de alta como de baja temperatura, para
poder definir a partir de allí una eventual política de desarrollo geotérmico.
 Como resultado de las tareas realizadas se identificaron más de veinte áreas de probable
interés. Los aprovechamientos efectuados hasta la fecha son muy pocos en comparación con
las posibilidades técnicas que ofrece esta fuente de energía.
 Desde el punto de vista de producción eléctrica, la única instalación que existe en el país se
encuentra en el yacimiento de Capahue (Prov. del Neuquén). Se trata de una planta de ciclo
binario de 670 kW de potencia que contribuye a alimentar las localidades termales y turísticas
de Copahue y Caviahue. Es de aclarar que se eligió el sistema binario para producción
eléctrica por razón de costo-oportunidad de la central y no por motivos técnicos.
 Las dificultades más grandes para un desarrollo sostenido de energía geotérmica con fines
eléctricos se encuentran en los elevados costos de la exploración y lo alejado de las zonas
pobladas de las principales áreas de interés geotérmico.
 En cuanto a la posibilidad de efectuar aprovechamientos calóricos, cada caso debe ser
estudiado muy cuidadosamente sopesando el costo del aprovechamiento y la importancia de la
actividad económica en juego.
 Se han realizado algunos aprovechamientos. Además de los usos en balneoterapia en distintos
puntos del país, se puede mencionar la calefacción de algunos albergues en la zona de Las
Ovejas (al Norte de la provincia del Neuquén, cerca de Cerro Domuyo). Se tiene en estudio
algunos posibles aprovechamientos calóricos de tipo industrial (básicamente secado de
productos agrícolas) en el noreste de La Rioja, pero todavía no se concretaron.


ENERGÍA SOLAR

 Nuestro planeta recibe del sol una cantidad de energía anual de aproximadamente 1,6 millones
de Kwh, de los cuales sólo un 40% es aprovechable, una cifra que representa varios cientos de
veces la energía que se consume actualmente en forma mundial; es una fuente de energía
descentralizada, limpia e inagotable.
 El aprovechamiento energético está entonces condicionado por la intensidad de radiación solar
recibida por la tierra, los ciclos diarios y anuales a los que está sometida y las condiciones
climatológicas del lugar. Se define energía solar a aquella que mediante conversión a calor o
electricidad se aprovecha de la radiación proveniente del sol; otra forma de aprovechamiento
asociado considera la posibilidad de hacer uso de la iluminación natural y las condiciones
climatológicas de cada emplazamiento en la construcción de edificios mediante lo que se
denomina arquitectura bioclimática.

 Argentina posee un elevado porcentaje de electrificación (95%), pero una proporción
importante de su población rural (30%) carece de servicio eléctrico.
 El Proyecto de Energías Renovables en Mercados Rurales (PERMER) apunta a asegurar el
abastecimiento de electricidad a 1.8 millones de personas que viven en 314 mil hogares, y
6000 servicios públicos de todo tipo (escuelas, salas de emergencia médica, destacamentos
policiales, etc.) fuera del alcance de los centros de distribución de energía.
 La iniciativa permitirá mejorar la calidad de vida de los pobladores rurales y disminuir su
emigración hacia zonas urbanas, a través del manejo sustentable de recursos energéticos
ambientalmente sanos.
 En una primera etapa, el PERMER proveerá electricidad a unos 87 mil usuarios, y 2000
instituciones públicas -fundamentalmente- para iluminación y comunicación social.
 La electrificación de los usuarios del Mercado Eléctrico Disperso (MED) se realizará a través de
la utilización de sistemas fotovoltaicos - principalmente -, eólicos, celdas de combustible,
microturbinas hidráulicas, y - eventualmente - generadores diesel. Por ahora, el Proyecto está
ejecutándose en las provincias de Jujuy y Tucumán, pero ya fueron firmados acuerdos para
implementarlo en Chubut, Río Negro, Mendoza, San Luis, Corrientes, Santiago del Estero,
Chaco, Santa Fe y Córdoba.
 Allí funcionan escuelas que tampoco cuentan con energía eléctrica, y que serán atendidas en
forma prioritaria por el Gobierno, para garantizar una educación de calidad a todos los
argentinos.


ENERGIA NO RENOVABLE EN ARGENTINA:

 Con 20 grados bajo cero en invierno, la pequeña localidad argentina de Río Turbio, 3.000 kilómetros al sudoeste de Buenos Aires, no existiría de no ser por el carbón que alberga su suelo.
 El pueblo nació a mediados del siglo XX junto con la empresa estatal Yacimientos Carboníferos Fiscales, que atrajo a un millar de pobladores. Su mina de carbón, la más rica del país, era un gigante dormido hasta que una tragedia lo despertó.
 En los primeros tiempos, el poblado, ubicado en la provincia de Santa Cruz, junto a la Cordillera de los Andes, no paraba de crecer. Cuarenta años después, sus habitantes eran más de 10.000.
 Pero entonces comenzó la declinación. En los años 90, la ola privatizadora puso al Yacimiento de Carbón de Río Turbio en manos de un concesionario privado que explotó el mineral sin hacer inversiones y redujo el personal. Muchos trabajadores, sin alternativa, emigraron.
 Para 2004, cuando cesó la concesión, la falta de inversión y de mantenimiento mostró su rostro más cruel. Catorce mineros murieron atrapados en el socavón. El accidente fue un punto de inflexión: a partir de entonces, Río Turbio comenzó a remontar la cuesta.
 El ex presidente Néstor Kirchner (2003-2007) --nacido en Santa Cruz y gobernador de la provincia en tres periodos-- impulsó una activa intervención estatal. En tres años, mediante inversiones por más de 1.000 millones de dólares, la producción de carbón se triplicó.
 Ahora el yacimiento vuelve a atraer obreros. Los pobladores son ahora 15.000 y hay otros 6.000 radicados en 28 de Noviembre, la localidad más cercana.
 El salario mensual de un operario de la actual Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) es de 3.600 pesos. A partir de marzo, las jornadas de trabajo pasarán de ocho a seis horas diarias.

Petróleo en Argentina 
Los primeros hallazgos registrados en el país, los producen empresas privadas en Jujuy (1865) y en Mendoza a partir de 1887; en razón de la legislación que asigna la propiedad del subsuelo al Estado, todo se traba y no prospera durante 40 años.

En 1907 el lng. Julio Krause, del Ministerio de Agricultura, envió a José Fuchs y Humberto Beghin, a perforar en Comodoro Rivadavia (Chubut) en busca de agua. En vez de agua, encontraron kerosén” a 550 metros de profundidad.
Inmediatamente el presidente Figueroa Alcorta y su ministro de agricultura Pedro Ezcurra, decretaron la prohibición de denuncias de pertenencias y cateos en 5 leguas a la redonda del pueblo, y se declaró como Reserva Fiscal todo el petróleo que pudiese encontrarse en el subsuelo.
Esta actitud tiene como antecedentes al Código Civil de Dalmacia Vélez Sarsfield del 869 (Art. 2342 inspirado en el régimen monárquico español y no en la Constitución Nacional de 1853/60) y el Código de Minería de 1886, que en su Art. 7 confirma la propiedad de la Nación de los minerales ubicados en el subsuelo.
Esta limitación al derecho de propiedad del superficiario en beneficio del Estado Nacional, impidió el desarrollo de una sana industria minera en el país y dio lugar a interminables actos de corrupción.
En la Exposición del Centenario (Buenos Aires 1910), se muestra petróleo de Comodoro Rivadavia como una curiosidad, y aun se discuten los aspectos legales. Simultáneamente se realiza el Congreso Científico Mundial, presidido por Jorge Newbery, quien presenta su interesante libro “El Petróleo”.
En 1912 aparece ASTRA como la primera empresa privada autorizada a operar en la zona.
Hipólito Irigoyen continúa la política nacionalista de Figueroa Alcorta y Sáenz Peña, y en 1919 propone al Congreso la creación de la: Dirección Nacional de Yacimientos Petrolíferos Fiscales y habilita yacimientos en Plaza Huincul (Neuquén). YPF recién se concretará en 1922 debido a las maniobras dilatorias de la Standard Oil (hoy Esso) que logró la oposición del Senado. Para entonces, ya se producían tres millones de barriles al año. b En octubre de 1922 asume Alvear y su ministro de agricultura Tomás Le Bretón; colocan al frente de YPF al Cnel. Enrique Mosconi, habilitando en 1924 también a la Standard Oil y a la ROyal Dutch Shell para operar en producción y venta al público.
Con distintas alternativas, (Isabel Perón nacionalizó las bocas de expendio en 1975, y luego YPF se vendió a la española Repsol) esas empresas siguen produciendo y procesando hasta hoy el 90% del petróleo argentino, y en los últimos tiempos también el gas. 


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